
Consulta y preparación de Flores de Bach
Lola Hurtado está formada en el Centro Bach de Londres donde obtiene el título de Terapeuta Floral (“Practitioner”). Sus inicios en estos remedios los tuvo con la doctora en Psiquiatría María Luisa Pastorino, una de las pioneras de esta terapia en España. Fue en 1991. Prosiguió sus estudios con el profesor Josep Maria Vilagrasa, dentro de la carrera de Naturopatía. Lola Hurtado atiende las consultas de Flores de Bach en la tienda Girasol desde hace más de 30 años.
Cada persona es atendida y escuchada con atención, pues las flores se combinan en función de los síntomas emocionales y físicos, pero también del perfil psicológico de quien las solicita. Se toman en forma de gotas y tras acabar el primer frasquito se establece una breve comunicación para continuar con la misma fórmula o bien ajustarla.
Qué son las flores de Bach
Se denominan Remedios florales de Bach a la serie de 38 maceraciones naturales extraídas de flores silvestres de la región de Gales (Gran Bretaña), cuyas propiedades curativas fueron descubiertas por Edward Bach (1886-1936). Bach fue un Licenciado en Ciencias y Doctor en Filosofía y Medicina que intuyó el potencial sanador de las flores. Tras más de diez años de ejercer como médico, dedicó otros cuatro años de su vida a investigar y experimentar con las flores. Culminó esta tarea en el año 34, dos antes de morir, y vio así cumplida la que tal vez fuera su misión en la vida.
Hoy las Flores de Bach son mundialmente conocidas. Estas maceraciones actúan sobre los estados emocionales del ser humano a un nivel energético muy sutil equilibrando dichos estados. Los miedos, la intolerancia, la inseguridad, los apegos, las dudas, la dureza con uno mismo y con los demás, la melancolía, la pena, la angustia extrema…son algunos de los desequilibrios tratados por las Flores de Bach. Todos estos estados nos pueden hacer sufrir emotiva y mentalmente e incluso pueden hacernos enfermar físicamente. Bach creía que la enfermedad (física) era el resultado de un desequilibrio emocional.
Los remedios florales armonizan a la persona deshaciendo “nudos” y dejando fluir libremente la energía. La persona más que cambiar, evoluciona, y la mejoría se siente de forma natural. La medicina floral no provoca conductas o pautas de conducta no deseados. Las actitudes negativas se van transformando en positivas. Así, por ejemplo, ante el miedo irá surgiendo la confianza; ante la intolerancia, la comprensión; ante la rigidez, la flexibilidad… Las Flores de Bach se toman en gotas, de forma sumamente simple, y no presentan contraindicaciones, siendo compatibles con otras medicaciones.
Las Flores de Bach, con su energía sutil, equilibrarán la totalidad de nuestro ser:
MENTAL, EMOTIVO, FÍSICO y ESPIRITUAL.